La crisis de inmigrantes en Ceuta vuelve a enfrentar a España y Marruecos

La llegada de unos 10 mil inmigrantes -en su mayoría niños y adolescentes- a Ceuta, enclave español en África sobre la costa del Mar Mediterráneo, desató desde el lunes una nueva crisis diplomática entre Marruecos y España. Los migrantes rodearon a nado las vallas fronterizas que se adentran en el mar o lograron cruzar a pie con la marea baja, frente a la inicial pasividad de las fuerzas policiales de Marruecos. Ante la gravedad de la situación y la presión diplomática europea, el gobierno del rey Mohamed VI finalmente cerró la frontera, pero la crisis humanitaria continúa

Crisis migrante entre España y Marruecos

“No para de llegar gente", alertaron fuentes policiales citadas por la prensa española. Lo ocurrido desde el lunes no tiene precedentes en una difícil relación entre países vecinos que, en realidad, representan dos mundos. Durante décadas, Ceuta ha sido una puerta de entrada a Europa para cientos de africanos y africanas que buscan en el poderoso continente una nueva vida sin penurias económicas y con mayores posibilidades de trabajo. El evento más numeroso hasta la fecha se había producido el fin de semana del 7 y 8 de noviembre de 2020, en las Islas Canarias, cuando en un solo día llegaron a sus costas 1.500 personas.

Más allá de la crisis económica derivada de la pandemia y la llegada de la primavera -que favorece lanzarse a esta riesgosa aventura para miles de africanos, entre otras cosas porque la temperatura del agua está más templada-, la sospecha de la verdadera razón de esta crisis apunta a una cuestión política interna de Marruecos. El pasado 23 de abril, se supo que Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario que reclama su independencia de Marruecos desde un territorio “liberado”, estaba hospitalizado en España "por razones estrictamente humanitarias", según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores del país. Una decisión que no cayó nada bien al gobierno marroquí. 

 

La crisis de inmigrantes en Ceuta vuelve a enfrentar a España y Marruecos

La llegada de unos 10 mil inmigrantes -en su mayoría niños y adolescentes- a Ceuta, enclave español en África sobre la costa del Mar Mediterráneo, desató desde el lunes una nueva crisis diplomática entre Marruecos y España. Los migrantes rodearon a nado las vallas fronterizas que se adentran en el mar o lograron cruzar a pie con la marea baja, frente a la inicial pasividad de las fuerzas policiales de Marruecos. Ante la gravedad de la situación y la presión diplomática europea, el gobierno del rey Mohamed VI finalmente cerró la frontera, pero la crisis humanitaria continúa

Crisis migrante entre España y Marruecos

“No para de llegar gente", alertaron fuentes policiales citadas por la prensa española. Lo ocurrido desde el lunes no tiene precedentes en una difícil relación entre países vecinos que, en realidad, representan dos mundos. Durante décadas, Ceuta ha sido una puerta de entrada a Europa para cientos de africanos y africanas que buscan en el poderoso continente una nueva vida sin penurias económicas y con mayores posibilidades de trabajo. El evento más numeroso hasta la fecha se había producido el fin de semana del 7 y 8 de noviembre de 2020, en las Islas Canarias, cuando en un solo día llegaron a sus costas 1.500 personas.

Más allá de la crisis económica derivada de la pandemia y la llegada de la primavera -que favorece lanzarse a esta riesgosa aventura para miles de africanos, entre otras cosas porque la temperatura del agua está más templada-, la sospecha de la verdadera razón de esta crisis apunta a una cuestión política interna de Marruecos. El pasado 23 de abril, se supo que Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario que reclama su independencia de Marruecos desde un territorio “liberado”, estaba hospitalizado en España "por razones estrictamente humanitarias", según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores del país. Una decisión que no cayó nada bien al gobierno marroquí. 

 

La llegada de unos 10 mil inmigrantes -en su mayoría niños y adolescentes- a Ceuta, enclave español en África sobre la costa del Mar Mediterráneo, desató desde el lunes una nueva crisis diplomática entre Marruecos y España. Los migrantes rodearon a nado las vallas fronterizas que se adentran en el mar o lograron cruzar a pie con la marea baja, frente a la inicial pasividad de las fuerzas policiales de Marruecos. Ante la gravedad de la situación y la presión diplomática europea, el gobierno del rey Mohamed VI finalmente cerró la frontera, pero la crisis humanitaria continúa

Crisis migrante entre España y Marruecos

“No para de llegar gente", alertaron fuentes policiales citadas por la prensa española. Lo ocurrido desde el lunes no tiene precedentes en una difícil relación entre países vecinos que, en realidad, representan dos mundos. Durante décadas, Ceuta ha sido una puerta de entrada a Europa para cientos de africanos y africanas que buscan en el poderoso continente una nueva vida sin penurias económicas y con mayores posibilidades de trabajo. El evento más numeroso hasta la fecha se había producido el fin de semana del 7 y 8 de noviembre de 2020, en las Islas Canarias, cuando en un solo día llegaron a sus costas 1.500 personas.

Más allá de la crisis económica derivada de la pandemia y la llegada de la primavera -que favorece lanzarse a esta riesgosa aventura para miles de africanos, entre otras cosas porque la temperatura del agua está más templada-, la sospecha de la verdadera razón de esta crisis apunta a una cuestión política interna de Marruecos. El pasado 23 de abril, se supo que Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario que reclama su independencia de Marruecos desde un territorio “liberado”, estaba hospitalizado en España "por razones estrictamente humanitarias", según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores del país. Una decisión que no cayó nada bien al gobierno marroquí. 

 

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