Laura Fidalgo: “Romperme los ligamentos me generó depresión”

La bailarina Laura Fidalgo se convirtió en una referencia indiscutible de esa disciplina artística en Argentina. Hoy, después de una rotura de ligamentos que le impidió bailar profesionalmente, sigue trabajando como maestra.

En una charla con Agustina Kämpfer en Algo que contar, la artista relató una experiencia fuerte que atravesó mientras aún no se recuperaba de la lesión sobre su rodilla.

"Yo estaba con mi papá a la salida de mi casa de Flores. En esa época me había roto la pierna y estaba sin operarme. Cuando salgo, veo dos motos que vienen con dos motochorros en cada una. Me saqué la mochila, tiré las llaves del auto y abrí los brazos para cubrir a mi papá y que entrara a la casa. Él me pasó por debajo del brazo y, cuando lo quise agarrar, se me salió lo rodilla, me caí y quedé en el piso. Ahí uno de los ladrones tiró dos tiros; uno dio en la luneta del auto y otro en el piso", contó.

Esa situación, sumada a la de no poder dedicarse a su oficio de toda la vida, le generó depresión. "Mi lugar de sanación es mi clase, mi entrenamiento, porque ahí conecto con mi misión", reflexionó.

Y agregó: "Cuando me rompí, no podía hacerlo; tuve que empezar una rehabilitación, volver a caminar, después de todos los años de entrenar y bailar acá y en otros países".

Su pasión por el baile y la enseñanza

Una vida entera dedicada a la danza le permitió a Laura abrir doce estudios en los que crear y dar clases. Con la pandemia esa situación cambió, pero la vocación por enseñar sigue formando parte de su vida.

"Veo quién tiene o no espíritu, e intento enseñarles. Puede haber muy buenos bailarines y no buenos maestros, o muy buenos maestros y después no pueden bailar o subirse a un escenario. Yo amo a enseñar, empecé a los 17 años", comentó.

En ese sentido, aseguró que intenta darle la máxima atención a quienes eligen formarse con ella. Según contó, sus alumnos y alumnas tienen desde 3 hasta 60 años.

"Para mí, trabajar con cada alumno es de una atención o de una ocupación cien por cien. Porque tu vehículo es distinto al del otro. La coreografía que te voy a montar a vos no se la puedo montar a otro igual, porque tu movimiento y tu cadencia y muchas cosas van a ser distintas", resumió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kampfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

Laura Fidalgo: “Romperme los ligamentos me generó depresión”

La bailarina Laura Fidalgo se convirtió en una referencia indiscutible de esa disciplina artística en Argentina. Hoy, después de una rotura de ligamentos que le impidió bailar profesionalmente, sigue trabajando como maestra.

En una charla con Agustina Kämpfer en Algo que contar, la artista relató una experiencia fuerte que atravesó mientras aún no se recuperaba de la lesión sobre su rodilla.

"Yo estaba con mi papá a la salida de mi casa de Flores. En esa época me había roto la pierna y estaba sin operarme. Cuando salgo, veo dos motos que vienen con dos motochorros en cada una. Me saqué la mochila, tiré las llaves del auto y abrí los brazos para cubrir a mi papá y que entrara a la casa. Él me pasó por debajo del brazo y, cuando lo quise agarrar, se me salió lo rodilla, me caí y quedé en el piso. Ahí uno de los ladrones tiró dos tiros; uno dio en la luneta del auto y otro en el piso", contó.

Esa situación, sumada a la de no poder dedicarse a su oficio de toda la vida, le generó depresión. "Mi lugar de sanación es mi clase, mi entrenamiento, porque ahí conecto con mi misión", reflexionó.

Y agregó: "Cuando me rompí, no podía hacerlo; tuve que empezar una rehabilitación, volver a caminar, después de todos los años de entrenar y bailar acá y en otros países".

Su pasión por el baile y la enseñanza

Una vida entera dedicada a la danza le permitió a Laura abrir doce estudios en los que crear y dar clases. Con la pandemia esa situación cambió, pero la vocación por enseñar sigue formando parte de su vida.

"Veo quién tiene o no espíritu, e intento enseñarles. Puede haber muy buenos bailarines y no buenos maestros, o muy buenos maestros y después no pueden bailar o subirse a un escenario. Yo amo a enseñar, empecé a los 17 años", comentó.

En ese sentido, aseguró que intenta darle la máxima atención a quienes eligen formarse con ella. Según contó, sus alumnos y alumnas tienen desde 3 hasta 60 años.

"Para mí, trabajar con cada alumno es de una atención o de una ocupación cien por cien. Porque tu vehículo es distinto al del otro. La coreografía que te voy a montar a vos no se la puedo montar a otro igual, porque tu movimiento y tu cadencia y muchas cosas van a ser distintas", resumió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kampfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

La bailarina Laura Fidalgo se convirtió en una referencia indiscutible de esa disciplina artística en Argentina. Hoy, después de una rotura de ligamentos que le impidió bailar profesionalmente, sigue trabajando como maestra.

En una charla con Agustina Kämpfer en Algo que contar, la artista relató una experiencia fuerte que atravesó mientras aún no se recuperaba de la lesión sobre su rodilla.

"Yo estaba con mi papá a la salida de mi casa de Flores. En esa época me había roto la pierna y estaba sin operarme. Cuando salgo, veo dos motos que vienen con dos motochorros en cada una. Me saqué la mochila, tiré las llaves del auto y abrí los brazos para cubrir a mi papá y que entrara a la casa. Él me pasó por debajo del brazo y, cuando lo quise agarrar, se me salió lo rodilla, me caí y quedé en el piso. Ahí uno de los ladrones tiró dos tiros; uno dio en la luneta del auto y otro en el piso", contó.

Esa situación, sumada a la de no poder dedicarse a su oficio de toda la vida, le generó depresión. "Mi lugar de sanación es mi clase, mi entrenamiento, porque ahí conecto con mi misión", reflexionó.

Y agregó: "Cuando me rompí, no podía hacerlo; tuve que empezar una rehabilitación, volver a caminar, después de todos los años de entrenar y bailar acá y en otros países".

Su pasión por el baile y la enseñanza

Una vida entera dedicada a la danza le permitió a Laura abrir doce estudios en los que crear y dar clases. Con la pandemia esa situación cambió, pero la vocación por enseñar sigue formando parte de su vida.

"Veo quién tiene o no espíritu, e intento enseñarles. Puede haber muy buenos bailarines y no buenos maestros, o muy buenos maestros y después no pueden bailar o subirse a un escenario. Yo amo a enseñar, empecé a los 17 años", comentó.

En ese sentido, aseguró que intenta darle la máxima atención a quienes eligen formarse con ella. Según contó, sus alumnos y alumnas tienen desde 3 hasta 60 años.

"Para mí, trabajar con cada alumno es de una atención o de una ocupación cien por cien. Porque tu vehículo es distinto al del otro. La coreografía que te voy a montar a vos no se la puedo montar a otro igual, porque tu movimiento y tu cadencia y muchas cosas van a ser distintas", resumió.

Podés ver Algo que contar con Agustina Kampfer de lunes a viernes a las 23.30 por la pantalla de IP.

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