24M Día de la Memoria: el rol del Banco de Datos Genéticos

Durante la última dictadura cívico-militar, el robo de bebés fue una práctica extendida por todo el territorio argentino. Cientos de mujeres embarazadas que fueron secuestradas y detenidas en la ilegalidad dieron a luz a sus hijos en cautiverio, en maternidades clandestinas. Estos recién nacidos fueron separados de sus familias biológicas y vendidos o entregados en adopción.

Según las cifras oficiales, se estima que alrededor de 500 bebés y niños fueron robados por las Fuerzas Armadas entre 1976 y 1983. En la mayoría de los casos, se trató de hijos de militantes que se inscribieron como hijos de familias fieles al régimen. Estos niños crecieron privados del derecho a conocer su verdadera identidad.

Las Abuelas de Plaza de Mayo buscan a sus nietos desde entonces y, hasta el momento, pudieron recuperar a 130 de estos bebés robados. Como forma de reparar el enorme daño que causó la Junta Militar en la sociedad argentina, en 1987 se creó por ley el Banco Nacional de Datos Genéticos para colaborar en la identificación.

Mariana Herrera Piñera, la directora del Banco Nacional de Datos Genéticos, contó a IP Noticias: "Por el Banco pasaron 81 nietos. Por mes analizamos entre 100 y 120 casos de personas que se acercan dudando de su identidad: se trata de unas 1.000 o 1.200 por año. A mi entender, creo que muchos nietos conocen la verdad, pero como sus padres adoptivos todavía viven no toman la decisión de acercarse a las Abuelas".

"Actualmente, el Banco tiene 300 grupos familiares asociados a la lesa humanidad y también a unas 300 madres vinculadas a la trata de personas y al robo de bebés en ese período", agregó. 

Sobre el plan sistemático de la dictadura militar para cometer delitos de sustitución y apropiación de la identidad, Herrera Piñera consideró: "No se trató de una práctica exclusiva de las Fuerzas Armadas, a esos chicos no se les decía que eran adoptados y muchos se anotaron como hijos biológicos. La Junta Militar aprovechó un circuito que y existía. En ese marco, es difícil encontrar a un nieto en medio de ese universo". 

Proyecto bisnietos

Actualmente, el Banco Nacional de Datos Genéticos trabaja en el Proyecto bisnietos. "Estamos desarrollando nuevas herramientas genéticas, que se llaman tecnologías de última generación, para poder dar un salto de calidad. Quizás con esta metodología, cuando se analicen todos los datos del Banco, podamos encontrar a algún nieto entre las muestras que dieron negativo", explicó Herrera Piñera.

24M Día de la Memoria: el rol del Banco de Datos Genéticos

Durante la última dictadura cívico-militar, el robo de bebés fue una práctica extendida por todo el territorio argentino. Cientos de mujeres embarazadas que fueron secuestradas y detenidas en la ilegalidad dieron a luz a sus hijos en cautiverio, en maternidades clandestinas. Estos recién nacidos fueron separados de sus familias biológicas y vendidos o entregados en adopción.

Según las cifras oficiales, se estima que alrededor de 500 bebés y niños fueron robados por las Fuerzas Armadas entre 1976 y 1983. En la mayoría de los casos, se trató de hijos de militantes que se inscribieron como hijos de familias fieles al régimen. Estos niños crecieron privados del derecho a conocer su verdadera identidad.

Las Abuelas de Plaza de Mayo buscan a sus nietos desde entonces y, hasta el momento, pudieron recuperar a 130 de estos bebés robados. Como forma de reparar el enorme daño que causó la Junta Militar en la sociedad argentina, en 1987 se creó por ley el Banco Nacional de Datos Genéticos para colaborar en la identificación.

Mariana Herrera Piñera, la directora del Banco Nacional de Datos Genéticos, contó a IP Noticias: "Por el Banco pasaron 81 nietos. Por mes analizamos entre 100 y 120 casos de personas que se acercan dudando de su identidad: se trata de unas 1.000 o 1.200 por año. A mi entender, creo que muchos nietos conocen la verdad, pero como sus padres adoptivos todavía viven no toman la decisión de acercarse a las Abuelas".

"Actualmente, el Banco tiene 300 grupos familiares asociados a la lesa humanidad y también a unas 300 madres vinculadas a la trata de personas y al robo de bebés en ese período", agregó. 

Sobre el plan sistemático de la dictadura militar para cometer delitos de sustitución y apropiación de la identidad, Herrera Piñera consideró: "No se trató de una práctica exclusiva de las Fuerzas Armadas, a esos chicos no se les decía que eran adoptados y muchos se anotaron como hijos biológicos. La Junta Militar aprovechó un circuito que y existía. En ese marco, es difícil encontrar a un nieto en medio de ese universo". 

Proyecto bisnietos

Actualmente, el Banco Nacional de Datos Genéticos trabaja en el Proyecto bisnietos. "Estamos desarrollando nuevas herramientas genéticas, que se llaman tecnologías de última generación, para poder dar un salto de calidad. Quizás con esta metodología, cuando se analicen todos los datos del Banco, podamos encontrar a algún nieto entre las muestras que dieron negativo", explicó Herrera Piñera.

Durante la última dictadura cívico-militar, el robo de bebés fue una práctica extendida por todo el territorio argentino. Cientos de mujeres embarazadas que fueron secuestradas y detenidas en la ilegalidad dieron a luz a sus hijos en cautiverio, en maternidades clandestinas. Estos recién nacidos fueron separados de sus familias biológicas y vendidos o entregados en adopción.

Según las cifras oficiales, se estima que alrededor de 500 bebés y niños fueron robados por las Fuerzas Armadas entre 1976 y 1983. En la mayoría de los casos, se trató de hijos de militantes que se inscribieron como hijos de familias fieles al régimen. Estos niños crecieron privados del derecho a conocer su verdadera identidad.

Las Abuelas de Plaza de Mayo buscan a sus nietos desde entonces y, hasta el momento, pudieron recuperar a 130 de estos bebés robados. Como forma de reparar el enorme daño que causó la Junta Militar en la sociedad argentina, en 1987 se creó por ley el Banco Nacional de Datos Genéticos para colaborar en la identificación.

Mariana Herrera Piñera, la directora del Banco Nacional de Datos Genéticos, contó a IP Noticias: "Por el Banco pasaron 81 nietos. Por mes analizamos entre 100 y 120 casos de personas que se acercan dudando de su identidad: se trata de unas 1.000 o 1.200 por año. A mi entender, creo que muchos nietos conocen la verdad, pero como sus padres adoptivos todavía viven no toman la decisión de acercarse a las Abuelas".

"Actualmente, el Banco tiene 300 grupos familiares asociados a la lesa humanidad y también a unas 300 madres vinculadas a la trata de personas y al robo de bebés en ese período", agregó. 

Sobre el plan sistemático de la dictadura militar para cometer delitos de sustitución y apropiación de la identidad, Herrera Piñera consideró: "No se trató de una práctica exclusiva de las Fuerzas Armadas, a esos chicos no se les decía que eran adoptados y muchos se anotaron como hijos biológicos. La Junta Militar aprovechó un circuito que y existía. En ese marco, es difícil encontrar a un nieto en medio de ese universo". 

Proyecto bisnietos

Actualmente, el Banco Nacional de Datos Genéticos trabaja en el Proyecto bisnietos. "Estamos desarrollando nuevas herramientas genéticas, que se llaman tecnologías de última generación, para poder dar un salto de calidad. Quizás con esta metodología, cuando se analicen todos los datos del Banco, podamos encontrar a algún nieto entre las muestras que dieron negativo", explicó Herrera Piñera.

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