Eduardo Belliboni: “La gente va a las marchas porque tiene hambre”

Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero, analizó la situación social y económica del país y aseguró que “la gente va a las marchas porque tiene hambre”, al tiempo que consideró que “es un mito decir que cortamos las calles todo el día”.

Durante una entrevista con el programa Identidades, en el canal IP Noticias, el líder del PO reconoció: “yo no le escapo nunca a nada. Me ponés a Hitler y discuto con Hitler”. Además, sostuvo que por los piquetes “nos consideran casi delincuentes y en las redes recibimos amenazas de muerte todos los días”.

Sus comienzos como militante

La primera movilización a la que fui debe haber sido cuando tenía 13 años acompañando al sindicato de Luz y Fuerza. Para mí es la cotidianeidad y no lo considero mi trabajo porque nunca me pagaron por esto”, sostuvo Belliboni sobre sus inicios en la militancia.

Además, el dirigente social destacó que “en el Partido Obrero nos formamos para escribir, militar, luchar y movilizarnos. Empecé a escribir artículos sobre la realidad del ferrocarril previo a las privatizaciones con el seudónimo de 'Chiquito', y de ahí me quedó el apodo”, recordó.

Por otro lado, Belliboni rememoró sus años escolares, que debió abandonar para comenzar a trabajar. “Yo fui hasta la primaria, después estudié por mi cuenta. Entré a trabajar muy joven en el ferrocarril y ahí empecé a hacer cursos de electricidad que es lo que me gusta a mí. Después se me hizo difícil poder terminar la secundaria. Es una deuda, capaz algún día lo hago”, manifestó.

Aclaraciones sobre su contrato en la legislatura porteña

Belliboni explicó que tuvo contrato como asesor del legislador Gabriel Solano, pero renunció porque "no podía cumplir las tareas de asesor". El militante también indicó que militó desde siempre por "la urbanización en las villas, que es un tema gravísimo”.

A su vez, aclaró: “todo lo que cobraba, que era 69 mil pesos, lo donábamos, tanto yo como el propio Solano, que es el sueldo de un docente. Así hacemos los legisladores de izquierda y los asesores, lo donamos a las luchas, e inclusive a los barrios, que tenemos un fondo de huelga”.

Renuncié antes de esto porque no podía cumplir las tareas de asesor”, sentenció. Sobre sus ingresos, comentó: “vivo de lo que gano como electricista. Traigo para arreglar cosas en mi casa los fines de semana, arreglando artefactos. Hago 60 o 70 mil pesos, que es menos de una canasta básica”, dijo. 

“Vivo solo, no es que me alcanza, pero vivo, y tampoco tengo muchos gastos. Tengo que comer mucha fruta y verdura por recomendación médica, así que cuando eso aumenta me agarra una crisis”, afirmó.

¿Piquetero estrella?

No me considero un piquetero estrella. Cada vez que vemos un medio en los acampes tratamos de expresar una realidad que no se ve y se oculta, y esa es la intención de ir. Los medios son importantes porque van generando una conciencia y una concepción de la vida. A veces tenemos ese protagonismo no deseado, pero los compañeros quieren que vaya”, aseguró Belliboni.

Por otra parte, destacó que “hay muchos voceros de la Unidad Piquetera, no estoy yo solo. Yo no le escapo nunca a nada, me ponés a Hitler y discuto con Hitler, no tengo ningún problema. Probablemente, me equivoque en muchas cosas que diga, pero no le escapo a ningún debate. No tengo asesores, se podrán dar cuenta por la imagen. Discutimos a partir de nuestro conocimiento, nosotros nos formamos discutiendo”.

Izquierda unida

La Izquierda está bastante unida a lo que eran años anteriores. Siempre intentamos unir a la Izquierda como intentamos unir a los trabajadores. Somos una expresión político-ideológica que expresa distintas formas de ver el socialismo”, consideró.

El líder del PO reconoció que “en general la clase trabajadora no vota a la Izquierda, pero estamos teniendo un proceso de crecimiento importante. Hoy, por ejemplo, en los barrios de La Matanza, la Izquierda supera el 1%. En Jujuy, donde la población trabajadora le va muy mal, tenemos un 27%. Venimos creciendo en barrios obreros. Obviamente, los trabajadores en general votan distintas opciones, pero a veces votan a terribles verdugos de la clase obrera, como pasó con Mauricio Macri”.

Argentina y Latinoamérica

Yo comparo la situación de la Argentina con la rebelión en Latinoamérica, que no aguanta un ajuste más, es un volcán de miseria y de diferenciación social. Pasó en Ecuador, Perú, Chile y Colombia. En Argentina no se ve replicado ahora y no hay una inminencia de estallido social. Las condiciones económicas no se van dando y si no hay soluciones, las tensiones y contradicciones se acumula como la bronca popular”, analizó el dirigente social.

A su vez, admitió que “nosotros no alentamos que la gente saquee supermercados, el problema es la realidad. Alentamos que se organice, que construya su propio partido y que tome las riendas de los recursos de este país que son enormes”.

Piquetes

En referencia a las manifestaciones que incluye bloqueos en el tránsito, Belliboni indicó que “hay un mito de que cortamos las calles todo el día. Cuatro veces hicimos movilizaciones este año, pasa que la última en la 9 de Julio tuvo gran repercusión. A mí todo el tiempo me agarra un piquete. El que no encontró un piquete en su vida no vive en la Argentina”.

El dirigente social reconoció que “cuando encuentro un piquete me enojo como todo el mundo, pero lo entiendo porque estuve del otro lado y porque entiendo la realidad social diaria”. “Hay que tratar de entender que esta es una sociedad de conflicto, no es una sociedad armónica, porque hay muchas desigualdades sociales y bronca y gente que no tiene para comer, y eso es un caldo de cultivo”, subrayó.

El rol de la CGT

“El trabajo de la CGT es nefasto”, arremetió el líder del Polo Obrero. “Ha abandonado a los trabajadores a su suerte. Ha avanzado a la miseria y la pobreza y destrucción de puestos de trabajo del último periodo de gobierno y del actual. No movieron un dedo, hoy es un instrumento de manipulación política interna en el gobierno de apoyo o no apoyo y no representa los intereses del trabajador”, dijo.

Belliboni comentó que “se aprobó un salario mínimo vital y móvil de 35 mil pesos y no le llevaron esa propuesta a ninguna asamblea, no lo pusieron en consideración de los trabajadores”.

Inflación

En referencia a la suba de los precios de los alimentos, el referente social vaticinó que “la situación va a empeorar, no por nosotros. Van a salir otros sectores a luchar también porque no se puede vivir. El proceso inflacionario se está comiendo los ingresos fijos, le pasa a cualquiera que cobra un ingreso. Por eso otros sectores también van a salir a reclamar”.

En ese sentido, recalcó que “espero que las protestas sean tranquilas y que en la Argentina sea un derecho real porque si la protesta cada vez que ocurre hay un dispositivo represivo y detenidos se cambie el eje de todo. La protesta tiene un objetivo, una orientación y un destino. Si no se puede protestar, nos tienen que avisar porque quiere decir que hay Estado de sitio, y eso hubo en la dictadura”.

El PRO y el Frente de Todos

“No somos funcionales a nadie”, consideró Belliboni respecto de su espacio, el Polo Obrero. “Los que son funcionales al FMI son el PRO y el Frente de Todos. No me quedo ni con el gobierno de Mauricio Macri ni con el de Alberto Fernández", cuestIonó.

El militante también dijo que le gustaría un “gobierno de los trabajadores que priorice las necesidades de la construcción, la vivienda, el trabajo y los recursos" y remarcó: "No estoy del lado de ninguno que esté sometido a lo que son los intereses de los grandes capitales financieros internacionales”. 

Identidades, conducido por Mariana Verón, se transmite todos los sábados a las 22 horas por la pantalla de IP.

Eduardo Belliboni: “La gente va a las marchas porque tiene hambre”

Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero, analizó la situación social y económica del país y aseguró que “la gente va a las marchas porque tiene hambre”, al tiempo que consideró que “es un mito decir que cortamos las calles todo el día”.

Durante una entrevista con el programa Identidades, en el canal IP Noticias, el líder del PO reconoció: “yo no le escapo nunca a nada. Me ponés a Hitler y discuto con Hitler”. Además, sostuvo que por los piquetes “nos consideran casi delincuentes y en las redes recibimos amenazas de muerte todos los días”.

Sus comienzos como militante

La primera movilización a la que fui debe haber sido cuando tenía 13 años acompañando al sindicato de Luz y Fuerza. Para mí es la cotidianeidad y no lo considero mi trabajo porque nunca me pagaron por esto”, sostuvo Belliboni sobre sus inicios en la militancia.

Además, el dirigente social destacó que “en el Partido Obrero nos formamos para escribir, militar, luchar y movilizarnos. Empecé a escribir artículos sobre la realidad del ferrocarril previo a las privatizaciones con el seudónimo de 'Chiquito', y de ahí me quedó el apodo”, recordó.

Por otro lado, Belliboni rememoró sus años escolares, que debió abandonar para comenzar a trabajar. “Yo fui hasta la primaria, después estudié por mi cuenta. Entré a trabajar muy joven en el ferrocarril y ahí empecé a hacer cursos de electricidad que es lo que me gusta a mí. Después se me hizo difícil poder terminar la secundaria. Es una deuda, capaz algún día lo hago”, manifestó.

Aclaraciones sobre su contrato en la legislatura porteña

Belliboni explicó que tuvo contrato como asesor del legislador Gabriel Solano, pero renunció porque "no podía cumplir las tareas de asesor". El militante también indicó que militó desde siempre por "la urbanización en las villas, que es un tema gravísimo”.

A su vez, aclaró: “todo lo que cobraba, que era 69 mil pesos, lo donábamos, tanto yo como el propio Solano, que es el sueldo de un docente. Así hacemos los legisladores de izquierda y los asesores, lo donamos a las luchas, e inclusive a los barrios, que tenemos un fondo de huelga”.

Renuncié antes de esto porque no podía cumplir las tareas de asesor”, sentenció. Sobre sus ingresos, comentó: “vivo de lo que gano como electricista. Traigo para arreglar cosas en mi casa los fines de semana, arreglando artefactos. Hago 60 o 70 mil pesos, que es menos de una canasta básica”, dijo. 

“Vivo solo, no es que me alcanza, pero vivo, y tampoco tengo muchos gastos. Tengo que comer mucha fruta y verdura por recomendación médica, así que cuando eso aumenta me agarra una crisis”, afirmó.

¿Piquetero estrella?

No me considero un piquetero estrella. Cada vez que vemos un medio en los acampes tratamos de expresar una realidad que no se ve y se oculta, y esa es la intención de ir. Los medios son importantes porque van generando una conciencia y una concepción de la vida. A veces tenemos ese protagonismo no deseado, pero los compañeros quieren que vaya”, aseguró Belliboni.

Por otra parte, destacó que “hay muchos voceros de la Unidad Piquetera, no estoy yo solo. Yo no le escapo nunca a nada, me ponés a Hitler y discuto con Hitler, no tengo ningún problema. Probablemente, me equivoque en muchas cosas que diga, pero no le escapo a ningún debate. No tengo asesores, se podrán dar cuenta por la imagen. Discutimos a partir de nuestro conocimiento, nosotros nos formamos discutiendo”.

Izquierda unida

La Izquierda está bastante unida a lo que eran años anteriores. Siempre intentamos unir a la Izquierda como intentamos unir a los trabajadores. Somos una expresión político-ideológica que expresa distintas formas de ver el socialismo”, consideró.

El líder del PO reconoció que “en general la clase trabajadora no vota a la Izquierda, pero estamos teniendo un proceso de crecimiento importante. Hoy, por ejemplo, en los barrios de La Matanza, la Izquierda supera el 1%. En Jujuy, donde la población trabajadora le va muy mal, tenemos un 27%. Venimos creciendo en barrios obreros. Obviamente, los trabajadores en general votan distintas opciones, pero a veces votan a terribles verdugos de la clase obrera, como pasó con Mauricio Macri”.

Argentina y Latinoamérica

Yo comparo la situación de la Argentina con la rebelión en Latinoamérica, que no aguanta un ajuste más, es un volcán de miseria y de diferenciación social. Pasó en Ecuador, Perú, Chile y Colombia. En Argentina no se ve replicado ahora y no hay una inminencia de estallido social. Las condiciones económicas no se van dando y si no hay soluciones, las tensiones y contradicciones se acumula como la bronca popular”, analizó el dirigente social.

A su vez, admitió que “nosotros no alentamos que la gente saquee supermercados, el problema es la realidad. Alentamos que se organice, que construya su propio partido y que tome las riendas de los recursos de este país que son enormes”.

Piquetes

En referencia a las manifestaciones que incluye bloqueos en el tránsito, Belliboni indicó que “hay un mito de que cortamos las calles todo el día. Cuatro veces hicimos movilizaciones este año, pasa que la última en la 9 de Julio tuvo gran repercusión. A mí todo el tiempo me agarra un piquete. El que no encontró un piquete en su vida no vive en la Argentina”.

El dirigente social reconoció que “cuando encuentro un piquete me enojo como todo el mundo, pero lo entiendo porque estuve del otro lado y porque entiendo la realidad social diaria”. “Hay que tratar de entender que esta es una sociedad de conflicto, no es una sociedad armónica, porque hay muchas desigualdades sociales y bronca y gente que no tiene para comer, y eso es un caldo de cultivo”, subrayó.

El rol de la CGT

“El trabajo de la CGT es nefasto”, arremetió el líder del Polo Obrero. “Ha abandonado a los trabajadores a su suerte. Ha avanzado a la miseria y la pobreza y destrucción de puestos de trabajo del último periodo de gobierno y del actual. No movieron un dedo, hoy es un instrumento de manipulación política interna en el gobierno de apoyo o no apoyo y no representa los intereses del trabajador”, dijo.

Belliboni comentó que “se aprobó un salario mínimo vital y móvil de 35 mil pesos y no le llevaron esa propuesta a ninguna asamblea, no lo pusieron en consideración de los trabajadores”.

Inflación

En referencia a la suba de los precios de los alimentos, el referente social vaticinó que “la situación va a empeorar, no por nosotros. Van a salir otros sectores a luchar también porque no se puede vivir. El proceso inflacionario se está comiendo los ingresos fijos, le pasa a cualquiera que cobra un ingreso. Por eso otros sectores también van a salir a reclamar”.

En ese sentido, recalcó que “espero que las protestas sean tranquilas y que en la Argentina sea un derecho real porque si la protesta cada vez que ocurre hay un dispositivo represivo y detenidos se cambie el eje de todo. La protesta tiene un objetivo, una orientación y un destino. Si no se puede protestar, nos tienen que avisar porque quiere decir que hay Estado de sitio, y eso hubo en la dictadura”.

El PRO y el Frente de Todos

“No somos funcionales a nadie”, consideró Belliboni respecto de su espacio, el Polo Obrero. “Los que son funcionales al FMI son el PRO y el Frente de Todos. No me quedo ni con el gobierno de Mauricio Macri ni con el de Alberto Fernández", cuestIonó.

El militante también dijo que le gustaría un “gobierno de los trabajadores que priorice las necesidades de la construcción, la vivienda, el trabajo y los recursos" y remarcó: "No estoy del lado de ninguno que esté sometido a lo que son los intereses de los grandes capitales financieros internacionales”. 

Identidades, conducido por Mariana Verón, se transmite todos los sábados a las 22 horas por la pantalla de IP.

Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero, analizó la situación social y económica del país y aseguró que “la gente va a las marchas porque tiene hambre”, al tiempo que consideró que “es un mito decir que cortamos las calles todo el día”.

Durante una entrevista con el programa Identidades, en el canal IP Noticias, el líder del PO reconoció: “yo no le escapo nunca a nada. Me ponés a Hitler y discuto con Hitler”. Además, sostuvo que por los piquetes “nos consideran casi delincuentes y en las redes recibimos amenazas de muerte todos los días”.

Sus comienzos como militante

La primera movilización a la que fui debe haber sido cuando tenía 13 años acompañando al sindicato de Luz y Fuerza. Para mí es la cotidianeidad y no lo considero mi trabajo porque nunca me pagaron por esto”, sostuvo Belliboni sobre sus inicios en la militancia.

Además, el dirigente social destacó que “en el Partido Obrero nos formamos para escribir, militar, luchar y movilizarnos. Empecé a escribir artículos sobre la realidad del ferrocarril previo a las privatizaciones con el seudónimo de 'Chiquito', y de ahí me quedó el apodo”, recordó.

Por otro lado, Belliboni rememoró sus años escolares, que debió abandonar para comenzar a trabajar. “Yo fui hasta la primaria, después estudié por mi cuenta. Entré a trabajar muy joven en el ferrocarril y ahí empecé a hacer cursos de electricidad que es lo que me gusta a mí. Después se me hizo difícil poder terminar la secundaria. Es una deuda, capaz algún día lo hago”, manifestó.

Aclaraciones sobre su contrato en la legislatura porteña

Belliboni explicó que tuvo contrato como asesor del legislador Gabriel Solano, pero renunció porque "no podía cumplir las tareas de asesor". El militante también indicó que militó desde siempre por "la urbanización en las villas, que es un tema gravísimo”.

A su vez, aclaró: “todo lo que cobraba, que era 69 mil pesos, lo donábamos, tanto yo como el propio Solano, que es el sueldo de un docente. Así hacemos los legisladores de izquierda y los asesores, lo donamos a las luchas, e inclusive a los barrios, que tenemos un fondo de huelga”.

Renuncié antes de esto porque no podía cumplir las tareas de asesor”, sentenció. Sobre sus ingresos, comentó: “vivo de lo que gano como electricista. Traigo para arreglar cosas en mi casa los fines de semana, arreglando artefactos. Hago 60 o 70 mil pesos, que es menos de una canasta básica”, dijo. 

“Vivo solo, no es que me alcanza, pero vivo, y tampoco tengo muchos gastos. Tengo que comer mucha fruta y verdura por recomendación médica, así que cuando eso aumenta me agarra una crisis”, afirmó.

¿Piquetero estrella?

No me considero un piquetero estrella. Cada vez que vemos un medio en los acampes tratamos de expresar una realidad que no se ve y se oculta, y esa es la intención de ir. Los medios son importantes porque van generando una conciencia y una concepción de la vida. A veces tenemos ese protagonismo no deseado, pero los compañeros quieren que vaya”, aseguró Belliboni.

Por otra parte, destacó que “hay muchos voceros de la Unidad Piquetera, no estoy yo solo. Yo no le escapo nunca a nada, me ponés a Hitler y discuto con Hitler, no tengo ningún problema. Probablemente, me equivoque en muchas cosas que diga, pero no le escapo a ningún debate. No tengo asesores, se podrán dar cuenta por la imagen. Discutimos a partir de nuestro conocimiento, nosotros nos formamos discutiendo”.

Izquierda unida

La Izquierda está bastante unida a lo que eran años anteriores. Siempre intentamos unir a la Izquierda como intentamos unir a los trabajadores. Somos una expresión político-ideológica que expresa distintas formas de ver el socialismo”, consideró.

El líder del PO reconoció que “en general la clase trabajadora no vota a la Izquierda, pero estamos teniendo un proceso de crecimiento importante. Hoy, por ejemplo, en los barrios de La Matanza, la Izquierda supera el 1%. En Jujuy, donde la población trabajadora le va muy mal, tenemos un 27%. Venimos creciendo en barrios obreros. Obviamente, los trabajadores en general votan distintas opciones, pero a veces votan a terribles verdugos de la clase obrera, como pasó con Mauricio Macri”.

Argentina y Latinoamérica

Yo comparo la situación de la Argentina con la rebelión en Latinoamérica, que no aguanta un ajuste más, es un volcán de miseria y de diferenciación social. Pasó en Ecuador, Perú, Chile y Colombia. En Argentina no se ve replicado ahora y no hay una inminencia de estallido social. Las condiciones económicas no se van dando y si no hay soluciones, las tensiones y contradicciones se acumula como la bronca popular”, analizó el dirigente social.

A su vez, admitió que “nosotros no alentamos que la gente saquee supermercados, el problema es la realidad. Alentamos que se organice, que construya su propio partido y que tome las riendas de los recursos de este país que son enormes”.

Piquetes

En referencia a las manifestaciones que incluye bloqueos en el tránsito, Belliboni indicó que “hay un mito de que cortamos las calles todo el día. Cuatro veces hicimos movilizaciones este año, pasa que la última en la 9 de Julio tuvo gran repercusión. A mí todo el tiempo me agarra un piquete. El que no encontró un piquete en su vida no vive en la Argentina”.

El dirigente social reconoció que “cuando encuentro un piquete me enojo como todo el mundo, pero lo entiendo porque estuve del otro lado y porque entiendo la realidad social diaria”. “Hay que tratar de entender que esta es una sociedad de conflicto, no es una sociedad armónica, porque hay muchas desigualdades sociales y bronca y gente que no tiene para comer, y eso es un caldo de cultivo”, subrayó.

El rol de la CGT

“El trabajo de la CGT es nefasto”, arremetió el líder del Polo Obrero. “Ha abandonado a los trabajadores a su suerte. Ha avanzado a la miseria y la pobreza y destrucción de puestos de trabajo del último periodo de gobierno y del actual. No movieron un dedo, hoy es un instrumento de manipulación política interna en el gobierno de apoyo o no apoyo y no representa los intereses del trabajador”, dijo.

Belliboni comentó que “se aprobó un salario mínimo vital y móvil de 35 mil pesos y no le llevaron esa propuesta a ninguna asamblea, no lo pusieron en consideración de los trabajadores”.

Inflación

En referencia a la suba de los precios de los alimentos, el referente social vaticinó que “la situación va a empeorar, no por nosotros. Van a salir otros sectores a luchar también porque no se puede vivir. El proceso inflacionario se está comiendo los ingresos fijos, le pasa a cualquiera que cobra un ingreso. Por eso otros sectores también van a salir a reclamar”.

En ese sentido, recalcó que “espero que las protestas sean tranquilas y que en la Argentina sea un derecho real porque si la protesta cada vez que ocurre hay un dispositivo represivo y detenidos se cambie el eje de todo. La protesta tiene un objetivo, una orientación y un destino. Si no se puede protestar, nos tienen que avisar porque quiere decir que hay Estado de sitio, y eso hubo en la dictadura”.

El PRO y el Frente de Todos

“No somos funcionales a nadie”, consideró Belliboni respecto de su espacio, el Polo Obrero. “Los que son funcionales al FMI son el PRO y el Frente de Todos. No me quedo ni con el gobierno de Mauricio Macri ni con el de Alberto Fernández", cuestIonó.

El militante también dijo que le gustaría un “gobierno de los trabajadores que priorice las necesidades de la construcción, la vivienda, el trabajo y los recursos" y remarcó: "No estoy del lado de ninguno que esté sometido a lo que son los intereses de los grandes capitales financieros internacionales”. 

Identidades, conducido por Mariana Verón, se transmite todos los sábados a las 22 horas por la pantalla de IP.

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