Eugenio Raúl Zaffaroni: "El neoliberalismo es francamente opuesto a los Derechos Humanos"

El exjuez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, afirmó que políticamente tiene “una afinidad con el peronismo” y remarcó que “el neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”. Entrevistado en Identidades por Mariana Verón, el exmagistrado aseguró: “nunca fui gorila”. Además, reconoció que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados” y respaldó la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros.

Sueldos y Ganancias

Zaffaroni consideró que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados. En relación a la administración general, son sueldos muy altos, pero eso no lo decido yo”. Además, sobre los funcionarios judiciales que no pagan impuesto a las Ganancias, el jurista remarcó que “los nuevos sí están pagando ganancias. Cuando llegamos a la Corte propuse que se hiciera una ley y fuese un 15 por ciento paulatino, porque no se puede sacar un 30 por ciento de sueldo de un día para el otro”.

“Eso no se hizo y se decidió, como lo hicieron los norteamericanos en la década del 30, que los nuevos paguen y los viejos no, y es algo que no me parece justo”, dijo el exmiembro de la Corte.

“Nunca fui gorila”

Políticamente, tengo una afinidad con el peronismo, nunca fui gorila. Salgo de una familia gorila, pero no lo soy y nunca lo fui. Me di cuenta que la cosa estaba por el lado popular, pero nunca fui un militante afiliado. Después tuve participación en el Frente Grande. Creo que Menem se apartó de lo que era la línea del pensamiento popular y entró por el lado del neoliberalismo”, aseveró Zaffaroni.

Por otra parte, el abogado penalista recordó que “el día que me eligieron para la Corte Suprema no me costó. Toda función te pone un cierto bozal, eso es cierto. Hay ciertas cosas que se pueden decir cuando estás suelto y cuando tenés que asumir los límites que te impone una institución no se puede”.

Su relación con Cristina

El letrado remarcó que “tengo buena relación con Cristina. Hace meses que no la veo, en los últimos años la habré visto dos o tres veces. Como ministro de la Corte había cosas que teníamos que hablar con ella. Cosas del presupuesto, por ejemplo, la comunicación normal que debe haber entre los tres poderes”.

No existe alguien imparcial, apolítico o asexuado. Y si llegara a existir alguien con esas características, hay que tratarlo psiquiátricamente. Cada uno de nosotros tiene una cierta cosmovisión y una cierta concepción del mundo. Quien dice que no la tiene es porque la oculta o porque es un enfermo”, destacó Zaffaroni.

La Corte Suprema, hoy

“No hago calificaciones de tipo individual sobre el trabajo de la Corte actual. No es una cuestión de personas, hay un terrible defecto institucional de nuestro Poder Judicial. Mientras haya gente medianamente razonable no se notan tanto, pero un día llega el que abusa y ahí se hace manifiesto el defecto institucional”, planteó el exmagistrado.

El jurista consideró que “esta Corte no puede funcionar. Es una locura, por pocos miembros y otros defectos. Nuestro Poder Judicial carece de una Casación nacional. No tenemos a nadie que unifique criterios de interpretación a nivel nacional. De un lado del río un tipo es un delincuente y del otro le dan una medalla y le hacen homenaje”.

“De esta Corte, el único que tiene una identificación ideológica, de la cual estoy totalmente en contra, es Carlos Rosenkrantz, pero le reconozco que tiene su coherencia ideológica. Los otros tres ministros no sé. No me animo a decir que es una Corte macrista, en el caso de Rosenkrantz si, pero los otros no”, insistió.

Corte de 25 integrantes y plazos

Sobre la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros, opinó que “es una solución, puede resolver uno de los problemas de funcionamiento de la Corte, por un lado, dado el volumen de trabajo. Tiene un 50 por ciento de chance que salga, pero lo que tiene de ventaja es que queda una idea”.

“La Corte tiene una característica que no tiene ninguno de los otros tribunales, que es que no tiene términos, no hay plazos. Con lo cual se puede encajonar un expediente unos cuantos años. Hay un defecto histórico en nuestra justicia que es que tenemos demasiados empleados y pocos jueces”, indicó el letrado.

“Hay que empezar a dar vuelta presupuestariamente hacia el futuro. No necesitamos más secretarios o ayudantes de jueces, sino más jueces que trabajen los expedientes directamente”, dijo.

Lawfare

Al referirse a la situación judicial del expresidente Mauricio Macri, confesó que “veo una lentitud muy sugestiva en algunas causas. Hay múltiples denuncias, es decir, hay falta de celeridad, no avanzan. Veo un afán de concentración de todas las causas de persecución de exfuncionarios en cuatro jueces: dos de primera instancia y dos de casación”.

“Cuando perdés la confianza porque algunos hechos se inventan para persecución política, te entra la duda respecto de cualquier cosa. El lawfare tiene el efecto de ser persecutorio para uno y encubridor para otro, lo cual genera una duda sobre cómo funcionan las cosas”, explicó.

Sobre la deuda contraída en 2018 con el FMI por el gobierno de Macri, analizó que “es un hecho que puede ser judiciable. Fue un crédito que se obtiene irregularmente, que se tramita internamente y que no pasa por el Poder Legislativo. Todo esto fue acordado por los funcionarios del FMI, que tendrían que ser citados a indagatoria por coautores”.

Medios de comunicación

En América Latina tenemos un oligopolio de medios de comunicación que instalan que la única solución es matar y encarcelar a todos. Los políticos tienen miedo de perder votos y en consecuencia se pliegan a eso. A su vez, los jueces tienen miedo de ser linchados mediáticamente”, sostuvo Zaffaroni.

Además, indicó que “los políticos se prenden en este discurso porque es una forma de obtener votos, no la creo muy ética, pero tienen miedo de perderlos. Hablar contra las garantías, que hablen, pero que sean sinceros. Las garantías no las inventé yo, están en la Constitución".

Y agregó: “Las garantías no son para los delincuentes, la garantía es lo que hace que tengamos la seguridad que no se te va a meter la policía en tu casa y que no te va a secuestrar o torturar. Si hay alguien que está contra eso, que sea sincero y no se llame liberal o neoliberal, que se llame como es. El neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”.

Inseguridad

Zaffaroni expresó que “es mucho lo que se puede hacer desde el punto de vista municipal, en particular en el conurbano. El primer servicio de seguridad que tenés es la policía. Si vos tenés cárceles con presos estás distrayendo la función policial en custodiar presos, que no es función de la policía”.

Por último, afirmó que “el código penal está destrozado. Los políticos han aprobado cualquier cosa y han desequilibrado todas las penas. Sin darse cuenta se han cargado el dolo eventual, es un desastre. Es mejor dejarlo así, si no lo van a empeorar todavía más”.

Identidades, conducido por Mariana Verón, se transmite todos los sábados a las 22 horas por la pantalla de IP.

Eugenio Raúl Zaffaroni: "El neoliberalismo es francamente opuesto a los Derechos Humanos"

El exjuez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, afirmó que políticamente tiene “una afinidad con el peronismo” y remarcó que “el neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”. Entrevistado en Identidades por Mariana Verón, el exmagistrado aseguró: “nunca fui gorila”. Además, reconoció que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados” y respaldó la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros.

Sueldos y Ganancias

Zaffaroni consideró que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados. En relación a la administración general, son sueldos muy altos, pero eso no lo decido yo”. Además, sobre los funcionarios judiciales que no pagan impuesto a las Ganancias, el jurista remarcó que “los nuevos sí están pagando ganancias. Cuando llegamos a la Corte propuse que se hiciera una ley y fuese un 15 por ciento paulatino, porque no se puede sacar un 30 por ciento de sueldo de un día para el otro”.

“Eso no se hizo y se decidió, como lo hicieron los norteamericanos en la década del 30, que los nuevos paguen y los viejos no, y es algo que no me parece justo”, dijo el exmiembro de la Corte.

“Nunca fui gorila”

Políticamente, tengo una afinidad con el peronismo, nunca fui gorila. Salgo de una familia gorila, pero no lo soy y nunca lo fui. Me di cuenta que la cosa estaba por el lado popular, pero nunca fui un militante afiliado. Después tuve participación en el Frente Grande. Creo que Menem se apartó de lo que era la línea del pensamiento popular y entró por el lado del neoliberalismo”, aseveró Zaffaroni.

Por otra parte, el abogado penalista recordó que “el día que me eligieron para la Corte Suprema no me costó. Toda función te pone un cierto bozal, eso es cierto. Hay ciertas cosas que se pueden decir cuando estás suelto y cuando tenés que asumir los límites que te impone una institución no se puede”.

Su relación con Cristina

El letrado remarcó que “tengo buena relación con Cristina. Hace meses que no la veo, en los últimos años la habré visto dos o tres veces. Como ministro de la Corte había cosas que teníamos que hablar con ella. Cosas del presupuesto, por ejemplo, la comunicación normal que debe haber entre los tres poderes”.

No existe alguien imparcial, apolítico o asexuado. Y si llegara a existir alguien con esas características, hay que tratarlo psiquiátricamente. Cada uno de nosotros tiene una cierta cosmovisión y una cierta concepción del mundo. Quien dice que no la tiene es porque la oculta o porque es un enfermo”, destacó Zaffaroni.

La Corte Suprema, hoy

“No hago calificaciones de tipo individual sobre el trabajo de la Corte actual. No es una cuestión de personas, hay un terrible defecto institucional de nuestro Poder Judicial. Mientras haya gente medianamente razonable no se notan tanto, pero un día llega el que abusa y ahí se hace manifiesto el defecto institucional”, planteó el exmagistrado.

El jurista consideró que “esta Corte no puede funcionar. Es una locura, por pocos miembros y otros defectos. Nuestro Poder Judicial carece de una Casación nacional. No tenemos a nadie que unifique criterios de interpretación a nivel nacional. De un lado del río un tipo es un delincuente y del otro le dan una medalla y le hacen homenaje”.

“De esta Corte, el único que tiene una identificación ideológica, de la cual estoy totalmente en contra, es Carlos Rosenkrantz, pero le reconozco que tiene su coherencia ideológica. Los otros tres ministros no sé. No me animo a decir que es una Corte macrista, en el caso de Rosenkrantz si, pero los otros no”, insistió.

Corte de 25 integrantes y plazos

Sobre la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros, opinó que “es una solución, puede resolver uno de los problemas de funcionamiento de la Corte, por un lado, dado el volumen de trabajo. Tiene un 50 por ciento de chance que salga, pero lo que tiene de ventaja es que queda una idea”.

“La Corte tiene una característica que no tiene ninguno de los otros tribunales, que es que no tiene términos, no hay plazos. Con lo cual se puede encajonar un expediente unos cuantos años. Hay un defecto histórico en nuestra justicia que es que tenemos demasiados empleados y pocos jueces”, indicó el letrado.

“Hay que empezar a dar vuelta presupuestariamente hacia el futuro. No necesitamos más secretarios o ayudantes de jueces, sino más jueces que trabajen los expedientes directamente”, dijo.

Lawfare

Al referirse a la situación judicial del expresidente Mauricio Macri, confesó que “veo una lentitud muy sugestiva en algunas causas. Hay múltiples denuncias, es decir, hay falta de celeridad, no avanzan. Veo un afán de concentración de todas las causas de persecución de exfuncionarios en cuatro jueces: dos de primera instancia y dos de casación”.

“Cuando perdés la confianza porque algunos hechos se inventan para persecución política, te entra la duda respecto de cualquier cosa. El lawfare tiene el efecto de ser persecutorio para uno y encubridor para otro, lo cual genera una duda sobre cómo funcionan las cosas”, explicó.

Sobre la deuda contraída en 2018 con el FMI por el gobierno de Macri, analizó que “es un hecho que puede ser judiciable. Fue un crédito que se obtiene irregularmente, que se tramita internamente y que no pasa por el Poder Legislativo. Todo esto fue acordado por los funcionarios del FMI, que tendrían que ser citados a indagatoria por coautores”.

Medios de comunicación

En América Latina tenemos un oligopolio de medios de comunicación que instalan que la única solución es matar y encarcelar a todos. Los políticos tienen miedo de perder votos y en consecuencia se pliegan a eso. A su vez, los jueces tienen miedo de ser linchados mediáticamente”, sostuvo Zaffaroni.

Además, indicó que “los políticos se prenden en este discurso porque es una forma de obtener votos, no la creo muy ética, pero tienen miedo de perderlos. Hablar contra las garantías, que hablen, pero que sean sinceros. Las garantías no las inventé yo, están en la Constitución".

Y agregó: “Las garantías no son para los delincuentes, la garantía es lo que hace que tengamos la seguridad que no se te va a meter la policía en tu casa y que no te va a secuestrar o torturar. Si hay alguien que está contra eso, que sea sincero y no se llame liberal o neoliberal, que se llame como es. El neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”.

Inseguridad

Zaffaroni expresó que “es mucho lo que se puede hacer desde el punto de vista municipal, en particular en el conurbano. El primer servicio de seguridad que tenés es la policía. Si vos tenés cárceles con presos estás distrayendo la función policial en custodiar presos, que no es función de la policía”.

Por último, afirmó que “el código penal está destrozado. Los políticos han aprobado cualquier cosa y han desequilibrado todas las penas. Sin darse cuenta se han cargado el dolo eventual, es un desastre. Es mejor dejarlo así, si no lo van a empeorar todavía más”.

Identidades, conducido por Mariana Verón, se transmite todos los sábados a las 22 horas por la pantalla de IP.

El exjuez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, afirmó que políticamente tiene “una afinidad con el peronismo” y remarcó que “el neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”. Entrevistado en Identidades por Mariana Verón, el exmagistrado aseguró: “nunca fui gorila”. Además, reconoció que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados” y respaldó la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros.

Sueldos y Ganancias

Zaffaroni consideró que los sueldos en el Poder Judicial “son exagerados. En relación a la administración general, son sueldos muy altos, pero eso no lo decido yo”. Además, sobre los funcionarios judiciales que no pagan impuesto a las Ganancias, el jurista remarcó que “los nuevos sí están pagando ganancias. Cuando llegamos a la Corte propuse que se hiciera una ley y fuese un 15 por ciento paulatino, porque no se puede sacar un 30 por ciento de sueldo de un día para el otro”.

“Eso no se hizo y se decidió, como lo hicieron los norteamericanos en la década del 30, que los nuevos paguen y los viejos no, y es algo que no me parece justo”, dijo el exmiembro de la Corte.

“Nunca fui gorila”

Políticamente, tengo una afinidad con el peronismo, nunca fui gorila. Salgo de una familia gorila, pero no lo soy y nunca lo fui. Me di cuenta que la cosa estaba por el lado popular, pero nunca fui un militante afiliado. Después tuve participación en el Frente Grande. Creo que Menem se apartó de lo que era la línea del pensamiento popular y entró por el lado del neoliberalismo”, aseveró Zaffaroni.

Por otra parte, el abogado penalista recordó que “el día que me eligieron para la Corte Suprema no me costó. Toda función te pone un cierto bozal, eso es cierto. Hay ciertas cosas que se pueden decir cuando estás suelto y cuando tenés que asumir los límites que te impone una institución no se puede”.

Su relación con Cristina

El letrado remarcó que “tengo buena relación con Cristina. Hace meses que no la veo, en los últimos años la habré visto dos o tres veces. Como ministro de la Corte había cosas que teníamos que hablar con ella. Cosas del presupuesto, por ejemplo, la comunicación normal que debe haber entre los tres poderes”.

No existe alguien imparcial, apolítico o asexuado. Y si llegara a existir alguien con esas características, hay que tratarlo psiquiátricamente. Cada uno de nosotros tiene una cierta cosmovisión y una cierta concepción del mundo. Quien dice que no la tiene es porque la oculta o porque es un enfermo”, destacó Zaffaroni.

La Corte Suprema, hoy

“No hago calificaciones de tipo individual sobre el trabajo de la Corte actual. No es una cuestión de personas, hay un terrible defecto institucional de nuestro Poder Judicial. Mientras haya gente medianamente razonable no se notan tanto, pero un día llega el que abusa y ahí se hace manifiesto el defecto institucional”, planteó el exmagistrado.

El jurista consideró que “esta Corte no puede funcionar. Es una locura, por pocos miembros y otros defectos. Nuestro Poder Judicial carece de una Casación nacional. No tenemos a nadie que unifique criterios de interpretación a nivel nacional. De un lado del río un tipo es un delincuente y del otro le dan una medalla y le hacen homenaje”.

“De esta Corte, el único que tiene una identificación ideológica, de la cual estoy totalmente en contra, es Carlos Rosenkrantz, pero le reconozco que tiene su coherencia ideológica. Los otros tres ministros no sé. No me animo a decir que es una Corte macrista, en el caso de Rosenkrantz si, pero los otros no”, insistió.

Corte de 25 integrantes y plazos

Sobre la iniciativa que propone la ampliación de la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros, opinó que “es una solución, puede resolver uno de los problemas de funcionamiento de la Corte, por un lado, dado el volumen de trabajo. Tiene un 50 por ciento de chance que salga, pero lo que tiene de ventaja es que queda una idea”.

“La Corte tiene una característica que no tiene ninguno de los otros tribunales, que es que no tiene términos, no hay plazos. Con lo cual se puede encajonar un expediente unos cuantos años. Hay un defecto histórico en nuestra justicia que es que tenemos demasiados empleados y pocos jueces”, indicó el letrado.

“Hay que empezar a dar vuelta presupuestariamente hacia el futuro. No necesitamos más secretarios o ayudantes de jueces, sino más jueces que trabajen los expedientes directamente”, dijo.

Lawfare

Al referirse a la situación judicial del expresidente Mauricio Macri, confesó que “veo una lentitud muy sugestiva en algunas causas. Hay múltiples denuncias, es decir, hay falta de celeridad, no avanzan. Veo un afán de concentración de todas las causas de persecución de exfuncionarios en cuatro jueces: dos de primera instancia y dos de casación”.

“Cuando perdés la confianza porque algunos hechos se inventan para persecución política, te entra la duda respecto de cualquier cosa. El lawfare tiene el efecto de ser persecutorio para uno y encubridor para otro, lo cual genera una duda sobre cómo funcionan las cosas”, explicó.

Sobre la deuda contraída en 2018 con el FMI por el gobierno de Macri, analizó que “es un hecho que puede ser judiciable. Fue un crédito que se obtiene irregularmente, que se tramita internamente y que no pasa por el Poder Legislativo. Todo esto fue acordado por los funcionarios del FMI, que tendrían que ser citados a indagatoria por coautores”.

Medios de comunicación

En América Latina tenemos un oligopolio de medios de comunicación que instalan que la única solución es matar y encarcelar a todos. Los políticos tienen miedo de perder votos y en consecuencia se pliegan a eso. A su vez, los jueces tienen miedo de ser linchados mediáticamente”, sostuvo Zaffaroni.

Además, indicó que “los políticos se prenden en este discurso porque es una forma de obtener votos, no la creo muy ética, pero tienen miedo de perderlos. Hablar contra las garantías, que hablen, pero que sean sinceros. Las garantías no las inventé yo, están en la Constitución".

Y agregó: “Las garantías no son para los delincuentes, la garantía es lo que hace que tengamos la seguridad que no se te va a meter la policía en tu casa y que no te va a secuestrar o torturar. Si hay alguien que está contra eso, que sea sincero y no se llame liberal o neoliberal, que se llame como es. El neoliberalismo es francamente opuesto a los derechos humanos”.

Inseguridad

Zaffaroni expresó que “es mucho lo que se puede hacer desde el punto de vista municipal, en particular en el conurbano. El primer servicio de seguridad que tenés es la policía. Si vos tenés cárceles con presos estás distrayendo la función policial en custodiar presos, que no es función de la policía”.

Por último, afirmó que “el código penal está destrozado. Los políticos han aprobado cualquier cosa y han desequilibrado todas las penas. Sin darse cuenta se han cargado el dolo eventual, es un desastre. Es mejor dejarlo así, si no lo van a empeorar todavía más”.

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