Pobreza: el impacto de la falta de comida en las infancias

Una nena de 11 años murió por presunta insuficiencia alimentaria en la ciudad de Buenos Aires. La palabra del economista y especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Sebastián Wasgrais. Con @PalomaBok en #ImagenPositiva.

El reciente fallecimiento de una niña de 11 años por presunta insuficiencia alimentaria expuso el debate sobre la ausencia estatal en la contención social dentro del ámbito educativo. Docentes de la Escuela N°11 D.E 5 "República de Haití" del barrio porteño 21-24 denunciaron que el Ministerio de Educación de CABA desoyó el reclamo por un refuerzo de alimentos para la menor "en extrema situación de vulnerabilidad".

La falta de acceso a alimentación en la niñez representa uno de los datos más preocupantes en el contexto de crisis económica que atraviesa el país. De acuerdo a una encuesta realizada por UNICEF en junio, en el 36% de los hogares en donde viven niños se dejó de comprar algún alimento por falta de dinero. 

En diálogo con Paloma Bokser en IP Noticias, el economista especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Sebastián Wasgrais abordó el tema en base a los estudios de esa organización. En primer lugar, se refirió al panorama que propicia la crisis económica en los hogares vulnerables.

Según aseguró, las dificultades asociadas a la pérdida de ingresos y del poder adquisitivo producto de la inflación afectan directamente a la alimentación de la población en edad escolar.

"Los hogares van utilizando diferentes estrategias. Dejan de comprar algunos alimentos, no consumen alimentos proteicos como carne sino otros que no son tan buenos, vinculados a harina, fideos o pan. Dejan de ir al médico nutricionista o cuestiones que son básicas para el desarrollo infantil", explicó.

A continuación, se refirió puntualmente a la situación de las infancias: "El dato más preocupante es que un 7% de chicos y chicas se saltean una comida al día por falta de recursos, porque no hay ingresos en el hogar. También papás, mamás, y referentes del hogar. Estamos hablando de casi tres millones de personas que dejan de comer para que coman los chicos".

Un problema de décadas

El informe "Pobreza monetaria y privaciones no monetarias en Argentina" publicado por UNICEF en diciembre de 2021 releva datos y estudios sobre esta problemática a lo largo del tiempo. Según consigna el trabajo, la crisis económica de 2001-2002 llevó la pobreza monetaria infantil a superar el 75%, mientras que la de 2020 se situó al 58%.

Hacia el primer semestre de 2021 el 54,9% de las niñas, niños y adolescentes residían en hogares con ingresos insuficientes, es decir, en situación de pobreza monetaria. En concreto, se trata de 2,2 millones de menores (el 16,8%) en situación de pobreza extrema monetaria, 5,7 millones (43,6%) afectados por privaciones no monetarias y 2 millones (15,3%) por privaciones severas.

"No es un hecho reciente. Hay cuestiones que vienen de antes de la pandemia y con ese hecho las desigualdades se profundizaron. Hay que pensar en qué respuestas de políticas públicas podemos dar para superar estos hechos de desnutrición aguda u otros hechos donde la inseguridad alimentaria es corriente", planteó Wargrais.

"La Tarjeta Alimentar, unos años atrás alcanzaba a un 80% de la canasta básica alimentaria y hoy está en un 60%: perdió veinte puntos", detalló el economista. Asimismo, señaló que actualmente la Asignación Universal por Hijo (AUH) "alcanza un 50% de la canasta básica alimentaria".

Políticas estatales de transferencia monetaria

En el marco del debate actual sobre políticas de asistencia social, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires anunció que avanzará con la suspensión de subsidios a familias con hijos que pierdan la regularidad escolar.

En relación a ese tipo de política, el titular de Inclusión Social de UNICEF aseguró que, según la evidencia estadística a nivel global, la transferencia monetaria vinculada al acceso a la educación da resultados positivos "con o sin condicionalidad" para las familias.

"Si el niño no va a la escuela no es por la transferencia de ingresos. No va porque tiene que trabajar, porque no tiene zapatillas, porque tiene que comer o porque tiene que cuidar a sus hermanos. Entonces, si además les sacamos ese derecho logramos una doble penalización a aquellos hogares en situación de mayor vulnerabilidad social", consideró.

Podés ver Imagen Positiva con Nicolás Artusi y Paloma Bosker de lunes a viernes de 9:00 a 12:00 por la pantalla de IP.

Pobreza: el impacto de la falta de comida en las infancias

El reciente fallecimiento de una niña de 11 años por presunta insuficiencia alimentaria expuso el debate sobre la ausencia estatal en la contención social dentro del ámbito educativo. Docentes de la Escuela N°11 D.E 5 "República de Haití" del barrio porteño 21-24 denunciaron que el Ministerio de Educación de CABA desoyó el reclamo por un refuerzo de alimentos para la menor "en extrema situación de vulnerabilidad".

La falta de acceso a alimentación en la niñez representa uno de los datos más preocupantes en el contexto de crisis económica que atraviesa el país. De acuerdo a una encuesta realizada por UNICEF en junio, en el 36% de los hogares en donde viven niños se dejó de comprar algún alimento por falta de dinero. 

En diálogo con Paloma Bokser en IP Noticias, el economista especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Sebastián Wasgrais abordó el tema en base a los estudios de esa organización. En primer lugar, se refirió al panorama que propicia la crisis económica en los hogares vulnerables.

Según aseguró, las dificultades asociadas a la pérdida de ingresos y del poder adquisitivo producto de la inflación afectan directamente a la alimentación de la población en edad escolar.

"Los hogares van utilizando diferentes estrategias. Dejan de comprar algunos alimentos, no consumen alimentos proteicos como carne sino otros que no son tan buenos, vinculados a harina, fideos o pan. Dejan de ir al médico nutricionista o cuestiones que son básicas para el desarrollo infantil", explicó.

A continuación, se refirió puntualmente a la situación de las infancias: "El dato más preocupante es que un 7% de chicos y chicas se saltean una comida al día por falta de recursos, porque no hay ingresos en el hogar. También papás, mamás, y referentes del hogar. Estamos hablando de casi tres millones de personas que dejan de comer para que coman los chicos".

Un problema de décadas

El informe "Pobreza monetaria y privaciones no monetarias en Argentina" publicado por UNICEF en diciembre de 2021 releva datos y estudios sobre esta problemática a lo largo del tiempo. Según consigna el trabajo, la crisis económica de 2001-2002 llevó la pobreza monetaria infantil a superar el 75%, mientras que la de 2020 se situó al 58%.

Hacia el primer semestre de 2021 el 54,9% de las niñas, niños y adolescentes residían en hogares con ingresos insuficientes, es decir, en situación de pobreza monetaria. En concreto, se trata de 2,2 millones de menores (el 16,8%) en situación de pobreza extrema monetaria, 5,7 millones (43,6%) afectados por privaciones no monetarias y 2 millones (15,3%) por privaciones severas.

"No es un hecho reciente. Hay cuestiones que vienen de antes de la pandemia y con ese hecho las desigualdades se profundizaron. Hay que pensar en qué respuestas de políticas públicas podemos dar para superar estos hechos de desnutrición aguda u otros hechos donde la inseguridad alimentaria es corriente", planteó Wargrais.

"La Tarjeta Alimentar, unos años atrás alcanzaba a un 80% de la canasta básica alimentaria y hoy está en un 60%: perdió veinte puntos", detalló el economista. Asimismo, señaló que actualmente la Asignación Universal por Hijo (AUH) "alcanza un 50% de la canasta básica alimentaria".

Políticas estatales de transferencia monetaria

En el marco del debate actual sobre políticas de asistencia social, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires anunció que avanzará con la suspensión de subsidios a familias con hijos que pierdan la regularidad escolar.

En relación a ese tipo de política, el titular de Inclusión Social de UNICEF aseguró que, según la evidencia estadística a nivel global, la transferencia monetaria vinculada al acceso a la educación da resultados positivos "con o sin condicionalidad" para las familias.

"Si el niño no va a la escuela no es por la transferencia de ingresos. No va porque tiene que trabajar, porque no tiene zapatillas, porque tiene que comer o porque tiene que cuidar a sus hermanos. Entonces, si además les sacamos ese derecho logramos una doble penalización a aquellos hogares en situación de mayor vulnerabilidad social", consideró.

Podés ver Imagen Positiva con Nicolás Artusi y Paloma Bosker de lunes a viernes de 9:00 a 12:00 por la pantalla de IP.

El reciente fallecimiento de una niña de 11 años por presunta insuficiencia alimentaria expuso el debate sobre la ausencia estatal en la contención social dentro del ámbito educativo. Docentes de la Escuela N°11 D.E 5 "República de Haití" del barrio porteño 21-24 denunciaron que el Ministerio de Educación de CABA desoyó el reclamo por un refuerzo de alimentos para la menor "en extrema situación de vulnerabilidad".

La falta de acceso a alimentación en la niñez representa uno de los datos más preocupantes en el contexto de crisis económica que atraviesa el país. De acuerdo a una encuesta realizada por UNICEF en junio, en el 36% de los hogares en donde viven niños se dejó de comprar algún alimento por falta de dinero. 

En diálogo con Paloma Bokser en IP Noticias, el economista especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Sebastián Wasgrais abordó el tema en base a los estudios de esa organización. En primer lugar, se refirió al panorama que propicia la crisis económica en los hogares vulnerables.

Según aseguró, las dificultades asociadas a la pérdida de ingresos y del poder adquisitivo producto de la inflación afectan directamente a la alimentación de la población en edad escolar.

"Los hogares van utilizando diferentes estrategias. Dejan de comprar algunos alimentos, no consumen alimentos proteicos como carne sino otros que no son tan buenos, vinculados a harina, fideos o pan. Dejan de ir al médico nutricionista o cuestiones que son básicas para el desarrollo infantil", explicó.

A continuación, se refirió puntualmente a la situación de las infancias: "El dato más preocupante es que un 7% de chicos y chicas se saltean una comida al día por falta de recursos, porque no hay ingresos en el hogar. También papás, mamás, y referentes del hogar. Estamos hablando de casi tres millones de personas que dejan de comer para que coman los chicos".

Un problema de décadas

El informe "Pobreza monetaria y privaciones no monetarias en Argentina" publicado por UNICEF en diciembre de 2021 releva datos y estudios sobre esta problemática a lo largo del tiempo. Según consigna el trabajo, la crisis económica de 2001-2002 llevó la pobreza monetaria infantil a superar el 75%, mientras que la de 2020 se situó al 58%.

Hacia el primer semestre de 2021 el 54,9% de las niñas, niños y adolescentes residían en hogares con ingresos insuficientes, es decir, en situación de pobreza monetaria. En concreto, se trata de 2,2 millones de menores (el 16,8%) en situación de pobreza extrema monetaria, 5,7 millones (43,6%) afectados por privaciones no monetarias y 2 millones (15,3%) por privaciones severas.

"No es un hecho reciente. Hay cuestiones que vienen de antes de la pandemia y con ese hecho las desigualdades se profundizaron. Hay que pensar en qué respuestas de políticas públicas podemos dar para superar estos hechos de desnutrición aguda u otros hechos donde la inseguridad alimentaria es corriente", planteó Wargrais.

"La Tarjeta Alimentar, unos años atrás alcanzaba a un 80% de la canasta básica alimentaria y hoy está en un 60%: perdió veinte puntos", detalló el economista. Asimismo, señaló que actualmente la Asignación Universal por Hijo (AUH) "alcanza un 50% de la canasta básica alimentaria".

Políticas estatales de transferencia monetaria

En el marco del debate actual sobre políticas de asistencia social, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires anunció que avanzará con la suspensión de subsidios a familias con hijos que pierdan la regularidad escolar.

En relación a ese tipo de política, el titular de Inclusión Social de UNICEF aseguró que, según la evidencia estadística a nivel global, la transferencia monetaria vinculada al acceso a la educación da resultados positivos "con o sin condicionalidad" para las familias.

"Si el niño no va a la escuela no es por la transferencia de ingresos. No va porque tiene que trabajar, porque no tiene zapatillas, porque tiene que comer o porque tiene que cuidar a sus hermanos. Entonces, si además les sacamos ese derecho logramos una doble penalización a aquellos hogares en situación de mayor vulnerabilidad social", consideró.

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