Día Internacional de la Memoria Transexual: reconocer lo "cis" y visibilizar lo trans

El 20 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Memoria Trans para recordar a las personas trans que fueron asesinadas víctimas del transodio y la discriminación, pero ¿cuáles son los discursos que legitiman la marginalización del colectivo trans?

Este 20 de noviembre es el Día Internacional de la Memoria Trans, efeméride para recordar a las personas transexuales, transgénero y de género no binario que fueron asesinadas víctimas del transodio, la discriminación y diferentes tipos de violencia. 

En Argentina se sancionaron leyes como la Ley de Identidad de Género, el Cupo Laboral Trans o el DNI no binario. Sin embargo, no son implementadas en su totalidad y en el país la expectativa de vida de una persona trans es de 35 años, mientras que los números de violencia sobre esta población siguen siendo altos, el Estado aún no lleva registros oficiales que permitan reconocer la situación de vulnerablidad a la que esta expuesta la comunidad.

Pero, ¿cuáles son los discursos y las costumbres que legitiman la marginalización del colectivo trans?

Glosario transfeminista: ¿Qué son la identidad y expresión de género?

El 9 de mayo de 2012 el Congreso de la Nación Argentina aprobó una ley para reconocer las identidades de personas trans, un acontecimiento leído reparación histórica por la misma comunidad, si se considera la invisibilización y marginalización permanente de las identidades trans a lo largo de la historia.

Con la sanción de esta ley, el Estado reconoció por primera vez las múltiples identidades que envuelve el paragua de lo trans:

Personas transgénero, cuya identidad y expresión de género se diferencia del sexo biológico asignado a nacer; como personas no binarias, quienes no se sienten identificadas estrictamente con lo masculino o estrictamente con lo femenino. Es decir que construyen su identidad al margen de la lógica binaria del sistema cisnormativo, según el cual el sexo biológico y la identidad de género coinciden. 

Estas sólo son algunas de las identides de género que pueden reconocerse bajo el concepto de lo trans. La identidad de género es la identificación psicológica innata y profunda de una persona como hombre, mujer o cualquier otro género. Mientras que la expresión de género es la manifestación externa de esa identidad, que puede o no ajustarse a los comportamientos y características socialmente definidas o asociadas con ser hombre o mujer. 

Reconocer "el privilegio cis" 

En 1991 el psiquiatra Volkmar Sigusch introdujo el concepto cisgenero. Este tecnicismo fue incorporado con el objetivo de poder nombrar a las personas que sí se identifican con la asignación sexo genérica al nacer. Así como existen las identidades `trans´. El prefijo `cis´ (que proviene del latín) significa “del lado de acá” o “de este lado”. 

Fue gracias a la incorporación del concepto cisgénero que los feminismos han transformado políticas de género y definiciones; han puesto en crisis las caracterizaciones convencionales de sexo / género y han problematizado la distinta calidad de accesos a derechos básicos y universales que tiene una persona cis a diferencia de una persona trans. 

"Una cabeza nos habla de la vergüenza que “debemos” sentir por ser lo que somos (pecado, enfermedad y crimen) y viene atada a los juicios sociales: ser travesti, marica o torta es malo. Y sobre esto la respuesta colectiva de las disidencias sexo/genéricas ha sido Orgullo. Ante el oprobio de una sociedad que nos construye como identidades cloacalizadas (diría Lohana Berkins) oponemos Orgullo de ser mismidad y nostredad",  dice la escritora y psicóloga social, activista travesti argentina Marlene Wayar en un artículo publicado en la Revista Anfibia. 

Crímenes de odio: las cifras en Argentina

El Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT releva cada año datos empíricos que evidencian la violencia ejercida cotidianamente sobre lesbianas, gays, bisexuales y trans (travestis, transexuales y transgéneros).

En su último informe, reveló que en los primeros seis meses de 2021 se cometieron 53 crímenes de odio en donde la orientación sexual, la identidad y/o la expresión de género de todas las víctimas fueron utilizadas como pretexto discriminatorio para la vulneración de derechos y la violencia. 

Del total de estos crímenes de odio, el 76% de las agresiones fueron contra mujeres trans; el 11% contra varones gays cis; el 9% contra varones trans y el 4% contra lesbianas. 

Por su parte, el Observatorio MuMaLá Mujeres, Disidencias, Derechos de la agrupación Libres y Diverses constató, en su Registro violencia LGBTIQ+, que de enero a junio de 2020 se produjeron 100 casos de violencia hacia el colectivo. En ese informe, la agrupación detalla que esa cifra se compone de 40 trans/travesticidios sociales, 4 crímenes de odio y 56 ataques de odio.

En rigor, se evidencia que las violencias física, psicológica, sexual, económica y simbólica fueron ejercidas en un 48% sobre travestis y mujeres trans, 31% sobre gays/maricas, 12% hacia lesbianas, 5% contra varones trans, 2% a no binaries y 2% a otres.

La falta de implementación del cupo trans

A casi dos años de la implementación del cupo laboral travesti-trans en el Sector Público Nacional, su aplicación aún no llega al piso mínimo del 1% establecido. Además, las modalidades de contratación suelen ser precarias.

A nivel nacional, el cupo fue establecido por un decreto desde diciembre del 2020, disponiendo que al menos un 1% de la planta total de trabajadores en el Estado nacional debía ser ocupada por personas travestis y trans. La normativa está lejos de cumplirse, los informes de la Base Integrada de Empleo Público (BIEP), de los 4.553 que deberían haber sido contratados, solo 427 accedieron a un puesto. 

Visibilizar lo trans

La expectativa de vida de una población trans en Argentina es de 35 años. El estigma, la discriminación y la falta de acceso a la educación, la salud, la vivienda y el trabajo son factores que reducen la esperanza de vida de las personas trans. Es por este motivo que el reconocimiento por parte del Estado es fundamental para visibilizar la realidad de algunas identidades trans.

Aunque los discursos de odio que buscan negar la existencia de las identidades trans estan a la orden del día, cuyo impacto se percibe en cada nuevo transfemicidio, el último CENSO de Argentina, realizado en mayo de 2022, reveló que el 0,12% de la población total no se siente identificada ni con el sexo femenino ni con el masculino. 

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la Ley de Identidad de Género hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Las personas trans existen y son reconocidas por el Estado Argentino, es por esto que una de las consignas de la XXXI Marcha del Orgullo 2022 fue la implementación de una Ley Antidiscriminatoria y una Ley Integral Trans, en búsqueda de legislaciones que generen políticas de visibilización para la comunidad y se ocupen de garantizar el acceso a los derechos básicos y universales de cada persona trans en Argentina. 

Día Internacional de la Memoria Transexual: reconocer lo "cis" y visibilizar lo trans

Este 20 de noviembre es el Día Internacional de la Memoria Trans, efeméride para recordar a las personas transexuales, transgénero y de género no binario que fueron asesinadas víctimas del transodio, la discriminación y diferentes tipos de violencia. 

En Argentina se sancionaron leyes como la Ley de Identidad de Género, el Cupo Laboral Trans o el DNI no binario. Sin embargo, no son implementadas en su totalidad y en el país la expectativa de vida de una persona trans es de 35 años, mientras que los números de violencia sobre esta población siguen siendo altos, el Estado aún no lleva registros oficiales que permitan reconocer la situación de vulnerablidad a la que esta expuesta la comunidad.

Pero, ¿cuáles son los discursos y las costumbres que legitiman la marginalización del colectivo trans?

Glosario transfeminista: ¿Qué son la identidad y expresión de género?

El 9 de mayo de 2012 el Congreso de la Nación Argentina aprobó una ley para reconocer las identidades de personas trans, un acontecimiento leído reparación histórica por la misma comunidad, si se considera la invisibilización y marginalización permanente de las identidades trans a lo largo de la historia.

Con la sanción de esta ley, el Estado reconoció por primera vez las múltiples identidades que envuelve el paragua de lo trans:

Personas transgénero, cuya identidad y expresión de género se diferencia del sexo biológico asignado a nacer; como personas no binarias, quienes no se sienten identificadas estrictamente con lo masculino o estrictamente con lo femenino. Es decir que construyen su identidad al margen de la lógica binaria del sistema cisnormativo, según el cual el sexo biológico y la identidad de género coinciden. 

Estas sólo son algunas de las identides de género que pueden reconocerse bajo el concepto de lo trans. La identidad de género es la identificación psicológica innata y profunda de una persona como hombre, mujer o cualquier otro género. Mientras que la expresión de género es la manifestación externa de esa identidad, que puede o no ajustarse a los comportamientos y características socialmente definidas o asociadas con ser hombre o mujer. 

Reconocer "el privilegio cis" 

En 1991 el psiquiatra Volkmar Sigusch introdujo el concepto cisgenero. Este tecnicismo fue incorporado con el objetivo de poder nombrar a las personas que sí se identifican con la asignación sexo genérica al nacer. Así como existen las identidades `trans´. El prefijo `cis´ (que proviene del latín) significa “del lado de acá” o “de este lado”. 

Fue gracias a la incorporación del concepto cisgénero que los feminismos han transformado políticas de género y definiciones; han puesto en crisis las caracterizaciones convencionales de sexo / género y han problematizado la distinta calidad de accesos a derechos básicos y universales que tiene una persona cis a diferencia de una persona trans. 

"Una cabeza nos habla de la vergüenza que “debemos” sentir por ser lo que somos (pecado, enfermedad y crimen) y viene atada a los juicios sociales: ser travesti, marica o torta es malo. Y sobre esto la respuesta colectiva de las disidencias sexo/genéricas ha sido Orgullo. Ante el oprobio de una sociedad que nos construye como identidades cloacalizadas (diría Lohana Berkins) oponemos Orgullo de ser mismidad y nostredad",  dice la escritora y psicóloga social, activista travesti argentina Marlene Wayar en un artículo publicado en la Revista Anfibia. 

Crímenes de odio: las cifras en Argentina

El Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT releva cada año datos empíricos que evidencian la violencia ejercida cotidianamente sobre lesbianas, gays, bisexuales y trans (travestis, transexuales y transgéneros).

En su último informe, reveló que en los primeros seis meses de 2021 se cometieron 53 crímenes de odio en donde la orientación sexual, la identidad y/o la expresión de género de todas las víctimas fueron utilizadas como pretexto discriminatorio para la vulneración de derechos y la violencia. 

Del total de estos crímenes de odio, el 76% de las agresiones fueron contra mujeres trans; el 11% contra varones gays cis; el 9% contra varones trans y el 4% contra lesbianas. 

Por su parte, el Observatorio MuMaLá Mujeres, Disidencias, Derechos de la agrupación Libres y Diverses constató, en su Registro violencia LGBTIQ+, que de enero a junio de 2020 se produjeron 100 casos de violencia hacia el colectivo. En ese informe, la agrupación detalla que esa cifra se compone de 40 trans/travesticidios sociales, 4 crímenes de odio y 56 ataques de odio.

En rigor, se evidencia que las violencias física, psicológica, sexual, económica y simbólica fueron ejercidas en un 48% sobre travestis y mujeres trans, 31% sobre gays/maricas, 12% hacia lesbianas, 5% contra varones trans, 2% a no binaries y 2% a otres.

La falta de implementación del cupo trans

A casi dos años de la implementación del cupo laboral travesti-trans en el Sector Público Nacional, su aplicación aún no llega al piso mínimo del 1% establecido. Además, las modalidades de contratación suelen ser precarias.

A nivel nacional, el cupo fue establecido por un decreto desde diciembre del 2020, disponiendo que al menos un 1% de la planta total de trabajadores en el Estado nacional debía ser ocupada por personas travestis y trans. La normativa está lejos de cumplirse, los informes de la Base Integrada de Empleo Público (BIEP), de los 4.553 que deberían haber sido contratados, solo 427 accedieron a un puesto. 

Visibilizar lo trans

La expectativa de vida de una población trans en Argentina es de 35 años. El estigma, la discriminación y la falta de acceso a la educación, la salud, la vivienda y el trabajo son factores que reducen la esperanza de vida de las personas trans. Es por este motivo que el reconocimiento por parte del Estado es fundamental para visibilizar la realidad de algunas identidades trans.

Aunque los discursos de odio que buscan negar la existencia de las identidades trans estan a la orden del día, cuyo impacto se percibe en cada nuevo transfemicidio, el último CENSO de Argentina, realizado en mayo de 2022, reveló que el 0,12% de la población total no se siente identificada ni con el sexo femenino ni con el masculino. 

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la Ley de Identidad de Género hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Las personas trans existen y son reconocidas por el Estado Argentino, es por esto que una de las consignas de la XXXI Marcha del Orgullo 2022 fue la implementación de una Ley Antidiscriminatoria y una Ley Integral Trans, en búsqueda de legislaciones que generen políticas de visibilización para la comunidad y se ocupen de garantizar el acceso a los derechos básicos y universales de cada persona trans en Argentina. 

Este 20 de noviembre es el Día Internacional de la Memoria Trans, efeméride para recordar a las personas transexuales, transgénero y de género no binario que fueron asesinadas víctimas del transodio, la discriminación y diferentes tipos de violencia. 

En Argentina se sancionaron leyes como la Ley de Identidad de Género, el Cupo Laboral Trans o el DNI no binario. Sin embargo, no son implementadas en su totalidad y en el país la expectativa de vida de una persona trans es de 35 años, mientras que los números de violencia sobre esta población siguen siendo altos, el Estado aún no lleva registros oficiales que permitan reconocer la situación de vulnerablidad a la que esta expuesta la comunidad.

Pero, ¿cuáles son los discursos y las costumbres que legitiman la marginalización del colectivo trans?

Glosario transfeminista: ¿Qué son la identidad y expresión de género?

El 9 de mayo de 2012 el Congreso de la Nación Argentina aprobó una ley para reconocer las identidades de personas trans, un acontecimiento leído reparación histórica por la misma comunidad, si se considera la invisibilización y marginalización permanente de las identidades trans a lo largo de la historia.

Con la sanción de esta ley, el Estado reconoció por primera vez las múltiples identidades que envuelve el paragua de lo trans:

Personas transgénero, cuya identidad y expresión de género se diferencia del sexo biológico asignado a nacer; como personas no binarias, quienes no se sienten identificadas estrictamente con lo masculino o estrictamente con lo femenino. Es decir que construyen su identidad al margen de la lógica binaria del sistema cisnormativo, según el cual el sexo biológico y la identidad de género coinciden. 

Estas sólo son algunas de las identides de género que pueden reconocerse bajo el concepto de lo trans. La identidad de género es la identificación psicológica innata y profunda de una persona como hombre, mujer o cualquier otro género. Mientras que la expresión de género es la manifestación externa de esa identidad, que puede o no ajustarse a los comportamientos y características socialmente definidas o asociadas con ser hombre o mujer. 

Reconocer "el privilegio cis" 

En 1991 el psiquiatra Volkmar Sigusch introdujo el concepto cisgenero. Este tecnicismo fue incorporado con el objetivo de poder nombrar a las personas que sí se identifican con la asignación sexo genérica al nacer. Así como existen las identidades `trans´. El prefijo `cis´ (que proviene del latín) significa “del lado de acá” o “de este lado”. 

Fue gracias a la incorporación del concepto cisgénero que los feminismos han transformado políticas de género y definiciones; han puesto en crisis las caracterizaciones convencionales de sexo / género y han problematizado la distinta calidad de accesos a derechos básicos y universales que tiene una persona cis a diferencia de una persona trans. 

"Una cabeza nos habla de la vergüenza que “debemos” sentir por ser lo que somos (pecado, enfermedad y crimen) y viene atada a los juicios sociales: ser travesti, marica o torta es malo. Y sobre esto la respuesta colectiva de las disidencias sexo/genéricas ha sido Orgullo. Ante el oprobio de una sociedad que nos construye como identidades cloacalizadas (diría Lohana Berkins) oponemos Orgullo de ser mismidad y nostredad",  dice la escritora y psicóloga social, activista travesti argentina Marlene Wayar en un artículo publicado en la Revista Anfibia. 

Crímenes de odio: las cifras en Argentina

El Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT releva cada año datos empíricos que evidencian la violencia ejercida cotidianamente sobre lesbianas, gays, bisexuales y trans (travestis, transexuales y transgéneros).

En su último informe, reveló que en los primeros seis meses de 2021 se cometieron 53 crímenes de odio en donde la orientación sexual, la identidad y/o la expresión de género de todas las víctimas fueron utilizadas como pretexto discriminatorio para la vulneración de derechos y la violencia. 

Del total de estos crímenes de odio, el 76% de las agresiones fueron contra mujeres trans; el 11% contra varones gays cis; el 9% contra varones trans y el 4% contra lesbianas. 

Por su parte, el Observatorio MuMaLá Mujeres, Disidencias, Derechos de la agrupación Libres y Diverses constató, en su Registro violencia LGBTIQ+, que de enero a junio de 2020 se produjeron 100 casos de violencia hacia el colectivo. En ese informe, la agrupación detalla que esa cifra se compone de 40 trans/travesticidios sociales, 4 crímenes de odio y 56 ataques de odio.

En rigor, se evidencia que las violencias física, psicológica, sexual, económica y simbólica fueron ejercidas en un 48% sobre travestis y mujeres trans, 31% sobre gays/maricas, 12% hacia lesbianas, 5% contra varones trans, 2% a no binaries y 2% a otres.

La falta de implementación del cupo trans

A casi dos años de la implementación del cupo laboral travesti-trans en el Sector Público Nacional, su aplicación aún no llega al piso mínimo del 1% establecido. Además, las modalidades de contratación suelen ser precarias.

A nivel nacional, el cupo fue establecido por un decreto desde diciembre del 2020, disponiendo que al menos un 1% de la planta total de trabajadores en el Estado nacional debía ser ocupada por personas travestis y trans. La normativa está lejos de cumplirse, los informes de la Base Integrada de Empleo Público (BIEP), de los 4.553 que deberían haber sido contratados, solo 427 accedieron a un puesto. 

Visibilizar lo trans

La expectativa de vida de una población trans en Argentina es de 35 años. El estigma, la discriminación y la falta de acceso a la educación, la salud, la vivienda y el trabajo son factores que reducen la esperanza de vida de las personas trans. Es por este motivo que el reconocimiento por parte del Estado es fundamental para visibilizar la realidad de algunas identidades trans.

Aunque los discursos de odio que buscan negar la existencia de las identidades trans estan a la orden del día, cuyo impacto se percibe en cada nuevo transfemicidio, el último CENSO de Argentina, realizado en mayo de 2022, reveló que el 0,12% de la población total no se siente identificada ni con el sexo femenino ni con el masculino. 

Según el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) desde la sanción de la Ley de Identidad de Género hasta abril de 2021 unas 9.383 personas rectificaron sus datos en el DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. De ese total, menos del 1% corresponde a menores de 9 años, casi el 15% a niños y niñas de entre 10 y 19 años y el 67% a personas de 20 a 39 años. 

Las personas trans existen y son reconocidas por el Estado Argentino, es por esto que una de las consignas de la XXXI Marcha del Orgullo 2022 fue la implementación de una Ley Antidiscriminatoria y una Ley Integral Trans, en búsqueda de legislaciones que generen políticas de visibilización para la comunidad y se ocupen de garantizar el acceso a los derechos básicos y universales de cada persona trans en Argentina. 

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